Tus limitantes son tuyas y son muy personales, por lo que para retirarlas y cambiarlas es necesario primero reconocerlas como tales. Para quitar nuestras propias limitantes mentales y emocionales, es importante aplicarnos en comprenderlas y trabajar en ellas. Reconocer las limitaciones, sean expectativas o limitantes, es el primer paso es ser consciente de que hay algo que podemos hacer. Son nuestras limitaciones mentales y emocionales. Y como son nuestras, nosotros mismos las podemos trabajar. Esto implica identificar los patrones de pensamiento negativos o creencias que nos están deteniendo o frenando de hacer lo que queremos o necesitamos hacer para lograr las cosas. Pensar siempre lo mismo sin cuestionarlo te impide avanzar o te limitan en algún aspecto de tu vida.
El autoconocimiento y la comprensión son fundamentales para entender y trabajar tus limitantes. Tanto limitantes como expectativas pueden llevar mucho tiempo contigo, por lo que uno se acostumbra a ver las cosas de cierta forma, aunque nos sea la más conveniente. Por eso date permiso a ti misma. Dedica tiempo a reflexionar sobre lo que escuchas y aprendes en las lecciones, presta atención a tus propios pensamientos, emociones y comportamientos al hacerlo. No descartes la información sin reflexionarla. Puedes utilizar técnicas como la escritura, como las que están el cuaderno de trabajo, para profundizar en tu propia mente y emociones.
No hay limitantes para preguntar
Una vez comprendidas e identificadas, puedes cuestionar tus limitaciones, y analízalas. Esto es otra de las cosas que aprenderás aquí. Pregúntate si estas creencias son verdaderas, si te están beneficiando o si son simplemente resultados de vivencias pasadas o quizá opiniones de otras personas. A menudo, nos aferramos a creencias limitantes sin cuestionar su veracidad o validez. Por lo que el preguntarnos si son ciertas y válidas es un gran paso para nuestro desarrollo personal.
El hecho de preguntarnos por lo que hay más allá hace cambiar el aquí. Para superar las limitaciones mentales y emocionales, es importante ampliar la propia perspectiva. La nueva información cuando es considerada conscientemente es de gran utilidad para quitar tus limitantes por ti misma. Lee libros, busca información, escucha diferentes opiniones y experiencias. Pero sobre todo reflexiona y cuestiona. En esta época de acceso a la información, en consecuencia, hay mucha desinformación o malinformación. Lo que lleva a tomar malas decisiones. Al aprender sobre las cuatro decisiones que hacemos ante la nueva información, te ayudará a desafiar tus creencias limitantes y a desarrollar una mentalidad más abierta y flexible.
No hay límites para los beneficios
Al aprender a expandir tu zona de poder moviendo trabajando tus limitantes se logran varias ventajas como subproducto. Las emociones pueden ser limitantes. Limitantes grandes si no sabemos gestionarlas adecuadamente. Por lo que al trabajar sobre lo que te frena y detiene, al mismo tiempo aprender sobre manejar las emociones negativas, como el miedo, nervios o la ansiedad, ya que es innecesario tenerlas sin razones reales y lógicas. Otra de las ventajas al transformar tus limitantes y ampliar tu zona de confort y poder es que cambia la manera en que vemos las cosas.
Lo que parecía difícil y lejano de alcanzar, deja de serlo, pues ahora podemos ver la manera de llegar a ello. Dejamos de abrumarnos a nosotros mismos, se vuelve innecesario empujarnos y forzarnos a enfrentar desafíos que en realidad no lo eran y no eran necesarios. Conscientemente, puede ayudarte a superar tus limitaciones al definir metas realistas y alcanzables que te ayudan a traer ese objetivo por lograr dentro de tu zona de poder y confort. Ganarás confianza en ti mismo y te darás cuenta de que tus limitaciones son más sencillas de superar de lo que pensabas.
Recuerda que eliminar las limitaciones mentales y emocionales es un proceso continuo y requiere que te des permiso de aprender y reflexionar. De ser paciente contigo misma y darte el tiempo y la dedicación a cada lección. Puede ser una al día o la semana, es tu decisión, pero permítete a ti misma aprender. Recuerda que lo bailado y lo aprendido nadie te lo puede quitar. Mantén una actitud abierta, recuerda que equivocarse es de humanos, y el aprender de ello y corregir es de personas que buscan ser mejores. No temas regresar, tomar apuntes y aprende de cada experiencia que encontraras en las lecciones, de manera que puedas seguir avanzando hacia lo que quieres lograr de la mejor manera posible. Preparada interiormente y disfrutando lo que tienes en mente.
